La Selección Mexicana ya conoce su destino para el arranque de la fase de eliminación directa en la Copa Mundial de la FIFA 2026, el conjunto dirigido por Javier Aguirre se medirá ante su similar de Ecuador el próximo martes 30 de junio a las 19:00 horas en la cancha del remodelado Estadio Ciudad de México (Estadio Azteca).

Las casas de apuestas y los modelos matemáticos de predicción ya han dictado sentencia, inclinando la balanza en favor de la escuadra local de cara a este choque de vida o muerte, las probabilidades del partido en tiempo regular son:

El factor Azteca y el peso de la Localía el Tri jugará con un entorno completamente a su favor, la altitud de la capital mexicana y el respaldo de más de 80 mil almas en el Coloso de Santa Úrsula fungirán como el «jugador número 12». Históricamente, las condiciones geográficas y la presión de la afición local representan un obstáculo severo para cualquier combinado sudamericano.
Una defensa Inquebrantable la gestión del «Vasco» Aguirre ha devuelto la solidez defensiva que el país añoraba, recordar que México avanzó como líder indiscutible del «Grupo A» con paso perfecto de 9 puntos, registrando seis goles a favor y manteniendo su portería en cero tras las primeras tres jornadas.

El orden táctico y la paciencia serán las virtudes principales para frenar el ímpetu ecuatoriano, además el balance histórico global favorece ampliamente a México con 14 victorias sobre solo 4 de Ecuador.
El único antecedente previo entre ambos en una Copa del Mundo se remonta al torneo de Corea-Japón 2002, donde el combinado azteca se impuso por un marcador de 2-1 en la fase de grupos.
A pesar de las estadísticas en contra, el cuadro comandado por Sebastián Beccacece llega con un envión anímico descomunal ya que Ecuador selló su pase a los dieciseisavos tras vencer heroicamente 2-1 a Alemania en el cierre de la fase de grupos, gracias a una anotación agónica de Gonzalo Plata.
La generación dorada de Ecuador cuenta con futbolistas dinámicos de jerarquía europea, encabezados por el mediocampista del Chelsea, Moisés Caicedo, y el zaguero Piero Hincapié.
