Al cierre de 2025, la economía mexicana enfrenta un panorama complejo marcado por una inversión debilitada, incertidumbre institucional y una crisis de seguridad que frena la actividad productiva según reveló la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) El análisis del cierre de año revela que el país requiere con urgencia restablecer la certidumbre jurídica para recuperar la confianza de los inversionistas.
El desempeño económico de México durante 2025 ha sido insuficiente para las necesidades de desarrollo del país:
PIB estancado: En los primeros nueve meses del año, el Producto Interno Bruto creció apenas un 0.4% anual.
Contracción reciente: Durante el tercer trimestre, la economía cayó 0.3% trimestral y 0.2% anual, confirmando un desempeño débil.
Inversión en picada: La inversión fija bruta registró una caída anual del 8.4% en septiembre, acumulando ya 13 meses consecutivos a la baja.
Pesimismo empresarial: La confianza del sector privado se ubicó en terreno pesimista durante gran parte del año, cerrando octubre en 48.6 puntos.

A pesar del entorno macroeconómico difícil, se destaca que el salario mínimo alcanzó la línea de bienestar familiar, cumpliendo una meta social de largo plazo.
El salario mínimo general subió a 315.04 pesos diarios, integrando un ajuste inflacionario del 6.5% y un monto de recuperación para fortalecer el poder adquisitivo; mientas que en la Zona Libre de la Frontera Norte, el salario se situó en 440.87 pesos diarios.
Sin embargo pese a la mejora en los ingresos, la generación de empleo formal fue insuficiente, con un promedio mensual de 54,500 empleos a noviembre, cifra por debajo de lo registrado el año anterior.

Según señaló COPARMEX, el entorno para el próximo año se perfila con retos significativos debido a las decisiones presupuestarias y el clima de violencia que afecta a los negocios.
Crisis de inseguridad: La extorsión continúa en ascenso, con un incremento del 4.4% entre enero y octubre de 2025. Este delito golpea de manera directa a las MiPyMEs y emprendimientos locales.
Presupuesto asistencial: El presupuesto para 2026 mantiene un enfoque asistencial que no fortalece las capacidades productivas ni acompaña el crecimiento de las pequeñas empresas.
Deficiencias en Salud y Educación: El gasto en salud se mantiene en 2.5% del PIB, lejos de las recomendaciones internacionales. En educación, gran parte de los recursos se destinan a becas, sin priorizar infraestructura o tecnología.
Concentración de recursos: La inversión pública se concentra en energía y transporte; PEMEX recibe una cuarta parte del presupuesto, lo que reduce el margen para invertir en hospitales y escuelas.
