A cien años de la entrada en vigor de la ley reglamentaria en materia de culto conocida como la «Ley Calles» y de la posterior suspensión del culto público en México ocurrida el 31 de julio de 1926, la Iglesia católica en México inició una serie de reflexiones y jornadas conmemorativas alrededor de este acontecimiento que marcó la historia del país.
A través de comunicados oficiales emitidos desde la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y de circulares emitidas en diócesis locales como la Diócesis de San Juan de los Lagos, los obispos han fijado una postura enfocada en el perdón, la memoria histórica activa y el fortalecimiento de los derechos humanos en el México contemporáneo.
En un extenso documento dirigido al «Pueblo de Dios que peregrina en México» y firmado por el presidente de la CEM, Mons. Ramón Castro Castro, y el secretario general, Mons. Héctor M. Pérez Villarreal, la jerarquía católica subrayó que la conmemoración de este centenario no responde a un deseo de revivir viejas rencillas ni de alimentar proyectos políticos o rencores partidistas.

«No conmemoramos una guerra ni celebramos una victoria; no exaltamos las armas ni idealizamos la violencia […] Conmemoramos la fidelidad de un pueblo creyente, el testimonio de los mártires y la lección aprendida de que la libertad religiosa es un derecho de toda persona humana».
El Episcopado abordó diversos puntos estructurales sobre el significado de este aniversario:
Una mirada autocrítica de la historia: Reconocieron con humildad que, junto al heroísmo de los creyentes, también existió dureza de corazón, cálculos políticos y decisiones sin la lucidez evangélica por parte de integrantes de la Iglesia durante los años del conflicto (1926-1929) y la década posterior.
La libertad religiosa actual: Aunque valoraron reformas históricas como las de 1992 y 2013, advirtieron que la libertad religiosa en México aún enfrenta retos, citando limitaciones a la libertad de enseñanza y los embates del crimen organizado que afectan el libre ejercicio de la fe en comunidades vulnerables.
Nuevos desafíos a la conciencia: Los obispos hicieron un llamado de alerta frente a formas de manipulación en la era digital, señalando que hoy la conciencia también puede ser coaccionada por algoritmos, polarización mediática e ideologías que reducen la dignidad de la persona.

Por su parte, en una circular firmada por Mons. José Leopoldo González González, Obispo de San Juan de los Lagos, se hizo una convocatoria detallada para llevar a cabo actividades pastorales, culturales y cívicas en toda la región diocesana y sus parroquias.
El documento diocesano (Protocolo 1110/2026) articula las acciones bajo cuatro pilares estratégicos:
Sinergia: Trabajo coordinado en sinodalidad entre parroquias, escuelas e instituciones civiles para promover el valor histórico y cívico de la defensa de los derechos constitucionales.
Oración: Jornadas dedicadas a pedir por el descanso de quienes perdieron la vida en el conflicto, la paz nacional, los cristianos perseguidos en el mundo y las vocaciones al servicio de la sociedad.
Reflexión: Análisis profundo de la causa de las persecuciones religiosas y del significado del grito «¡Viva Cristo Rey!» como un anhelo de justicia y verdad.
Esfuerzo: Difusión de la Doctrina Social de la Iglesia y uso de plataformas digitales para construir redes de diálogo y encuentro.

El programa conmemorativo de la Diócesis de San Juan de los Lagos incluye una serie de fechas y actividades clave a lo largo del periodo:
31 de julio (Anual): Se realizarán actividades a nivel parroquial para recordar el motivo histórico de la suspensión de cultos.
30 o 31 de octubre (Anual): Cada decanato organizará eventos para conmemorar el Centenario de Cristo Rey y la Jornada de la Santidad.
18 de noviembre de 2026: Se llevará a cabo una peregrinación diocesana al Cerro del Cubilete por el Centenario de Cristo Rey, acompañada de celebraciones parroquiales.
30 de marzo de 2027: Iniciará la ruta de reliquias mediante actividades parroquiales, teniendo como punto de partida el municipio de San Julián, Jalisco.
1 de mayo (Anual): Se llevarán a cabo reconcentraciones comunitarias en el ámbito parroquial.
21 de junio (Anual): Las parroquias realizarán actividades para conmemorar la histórica reapertura de los cultos.
29 de junio de 2027: Se celebrará la Solemnidad de la Diócesis con un evento de carácter diocesano en Santa Ana de Guadalupe.

Tanto la CEM como las autoridades eclesiásticas locales concordaron en que las actividades del Centenario Cristero están integradas a un itinerario espiritual más amplio que conecta la Novena Intercontinental Guadalupana (rumbo a los 500 años de las apariciones de la Virgen de Guadalupe en 2031) con las preparaciones para el Gran Jubileo de la Redención en 2033.