El estado de Jalisco obtuvo oficialmente el Récord Guinness por la elaboración del guacamole más grande del mundo, la preparación alcanzó un peso final de 12 mil 646 kilogramos (más de 12.6 toneladas), duplicando la marca anterior de 6.8 toneladas que sostenía el municipio de Tancítaro, Michoacán.
El Estadio Panamericano Charros de Jalisco fue el escenario donde se concentró la actividad, consolidando un logro de trascendencia internacional para el sector agroalimentario y gastronómico de la región.

El éxito de la jornada fue posible gracias a la coordinación de más de 600 personas, integradas por productores, empacadores, prestadores de servicio social y voluntarios locales. A este equipo se sumaron más de 300 estudiantes del Colegio Gastronómico Internacional, quienes aportaron la mano de obra técnica para procesar los insumos bajo estrictas normas de higiene y calidad.
Para la elaboración de esta receta masiva se requirieron:

Más de 90,000 piezas de aguacate.
1,300 kilogramos de jitomate.
600 kilogramos de cebolla.
250 kilogramos de cilantro.
120 kilogramos de chile serrano.
65 arpillas de limón.
100 kilogramos de sal.

La preparación contó además con el apoyo del sector empresarial, que facilitó maquinaria especializada para garantizar la correcta emulsión y consistencia del platillo en los tiempos establecidos por los lineamientos de Guinness World Records.
Alfredo Arista Rueda, juez certificador de la organización internacional, fue el encargado de validar el proceso y pesar la mezcla. Tras confirmar el tonelaje, otorgó el reconocimiento oficial que distingue a la entidad por esta hazaña gastronómica.

Representantes del sector productor, entre ellos la Asociación de Productores Exportadores de Aguacate de Jalisco (APEAJAL), destacaron que este evento otorga una importante vitrina global al campo jalisciense. Actualmente, el aguacate de la región se exporta a mercados como Estados Unidos, Canadá y Japón, y se busca que esta exposición facilite la apertura de nuevos lazos comerciales en el continente asiático, particularmente con la República de Corea.
Más allá del reconocimiento internacional, el evento tuvo un beneficio directo para la comunidad. Una vez concluida la certificación, el guacamole fue distribuido de manera gratuita entre las cerca de 9,000 personas que asistieron al estadio como espectadores.

Asimismo, con el fin de evitar el desperdicio alimentario, una parte significativa de la producción se destinó a donaciones para el Banco de Alimentos y diversos sistemas DIF municipales en el interior del estado, asegurando un impacto social positivo tras la celebración.