Especialistas del Instituto de Astronomía y Meteorología (IAM) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) presentaron hoy el pronóstico del clima para febrero y marzo en Jalisco, revelando una tendencia a temperaturas más cálidas y precipitaciones por debajo del promedio en una conferencia de prensa encabezada por los meteorólogos operativos Julio Zamora Salvador y Mauricio López Reyes, quienes ofrecieron un balance del mes de enero.
Según el balance presentado, enero de 2026 registró temperaturas promedio por encima de lo normal en casi todo el estado; en Guadalajara, la temperatura estuvo 1.5 grados por arriba del promedio, en cuanto a las precipitaciones, estas se ubicaron generalmente por debajo del promedio en Jalisco, aunque se observaron algunas lluvias focalizadas en el sur y la sierra de Mula. La capital, Guadalajara, registró aproximadamente 11 mm de lluvia.

Los expertos del IAM anticipan que los meses de febrero y marzo seguirán la tendencia de enero, siendo más cálidos de lo normal en promedio. En la Zona Metropolitana de Guadalajara, se esperan temperaturas mínimas entre 9 y 14 grados, y máximas que oscilarán entre 25 y 28 grados. Las lluvias se mantendrán dentro de los valores normales para esta época del año, lo que significa que serán escasas. Sin embargo, no se descartan algunos eventos aislados de precipitación en los próximos días en Guadalajara, el sur y los Altos de Jalisco.
El fenómeno de «La Niña», caracterizado por aguas más frías de lo normal en el Pacífico Ecuatorial y Tropical, se encuentra en transición hacia una fase de neutralidad en las próximas semanas y meses. Existe una baja incertidumbre, pero se espera un probable evento de «El Niño» hacia finales del verano, lo que podría influir en las condiciones climáticas futuras.

Ante las condiciones esperadas, el IAM hizo hincapié en la importancia de consultar fuentes de información confiables como SEMADET o el propia IAM, asimismo, se advirtió sobre la mala calidad del aire que persistirá en la Zona Metropolitana de Guadalajara debido a la industria, los vehículos y las inversiones térmicas.
Finalmente, se destacó que el buen nivel del Lago de Chapala podría ayudar a moderar las temperaturas, amortiguando los rangos de oscilación térmica.
