El presidente Donald Trump anunció el sábado la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro tras un ataque a gran escala de Estados Unidos contra Caracas y otras regiones del país, aunque se desconoce el paradero de Maduro, que gobernaba Venezuela desde 2013, así como el de su esposa Cilia Flores. La fiscal general estadounidense anunció este sábado cargos en su contra por narcotráfico y terrorismo.
Cerca de las 2 de la mañana iniciaron una serie de ataques en Caracas Venezuela, donde Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores fueron detenidos por un equipo que incluía fuerzas especiales de élite estadounidenses, incluyendo la Fuerza Delta del Ejército estadounidense, además han sido imputados en el Distrito Sur de Nueva York; según Pam Bondi, Fiscal de Estados Unidos Nicolás Maduro ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha declarado que siguió el transcurso del ataque de su país contra Venezuela en una habitación de su mansión en Mar-a-Lago, en Palm Beach (Florida); indicó que miraba el desarrollo de la operación «literalmente como si estuviera viendo un programa de televisión». «Teníamos una sala y lo vimos todo, observamos cada detalle. Estábamos rodeados de mucha gente, incluidos generales, y ellos sabían todo lo que estaba pasando, y era muy complejo», afirmó Trump.

Aunque varios gobiernos latinoamericanos se oponen a Maduro y dicen que robó las elecciones de 2024, la acción directa de Estados Unidos revive recuerdos dolorosos de intervenciones pasadas y, en general, encuentra una fuerte oposición entre los gobiernos y las poblaciones de la región. La acción de Trump recuerda la Doctrina Monroe, establecida en 1823 por el presidente James Monroe, que reivindicaba la influencia de Estados Unidos en la región, así como la «diplomacia de las cañoneras» vista bajo el mandato de Theodore Roosevelt a principios del siglo XX.
El Gobierno de México condenó y rechazó enérgicamente las acciones militares ejecutadas unilateralmente en las últimas horas por fuerzas armadas de los Estados Unidos de América contra objetivos en territorio de la República Bolivariana de Venezuela, en clara violación del artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
México hace un llamado urgente a respetar el derecho internacional, así como los principios y propósitos de la Carta de la ONU, y a cesar cualquier acto de agresión contra el gobierno y pueblo venezolanos, donde el Gobierno de México señaló que América Latina y el Caribe es una zona de paz, construida sobre la base del respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la proscripción del uso y la amenaza de la fuerza, por lo que cualquier acción militar pone en grave riesgo la estabilidad regional.
México reitera enfáticamente que el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas y eficaces para resolver las diferencias existentes, por lo que reafirma su disposición a apoyar cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo, mediación o acompañamiento que contribuya a preservar la paz regional y evitar una confrontación.
Insta también a la Organización de las Naciones Unidas a actuar inmediatamente para contribuir a la desescalada de las tensiones, facilitar el diálogo y a generar condiciones que permitan una solución pacífica, sostenible y conforme al derecho internacional.
La Secretaría de Relaciones Exteriores, por conducto de la Embajada de México en Venezuela, se mantendrá en permanente comunicación con las personas mexicanas residentes en ese país para asistirles de cualquier forma necesaria. Se recomienda a tales personas permanecer atentas a la información que se genere en las próximas horas.