El día de hoy el Pleno del Senado de la República aprobó la reforma al artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para dar un apoyo económico a los jóvenes entre 18 y 29 años, que se encuentren en desocupación laboral y no estén cursando algún nivel de educación formal, equivalente al menos a un salario mínimo general vigente.
Según la propuesta se busca que «se capaciten para el trabajo por un periodo de hasta doce meses» en negocios, empresas, talleres, tiendas y demás unidades económicas, en los términos que fije la ley (aunque no se señala cual ley).

Dicho mecanismo buscaría «evitar que los jóvenes sean absorbidos por actividades informales o delictivas», puesto que al decir de la iniciativa «al proporcionar una alternativa productiva y capacitación en sectores estratégicos, el apoyo económico se convierte en un incentivo para que los jóvenes accedan a oportunidades de empleo digno», lo que reducirá su vulnerabilidad ante la pobreza y la violencia.
Esto supuestamente respondería a una falta de oportunidades productivas ha derivado en exclusión y precarización laboral de este sector de la población, por lo que la intervención del Estado, además de una obligación constitucional, es una necesidad impostergable.

Saúl Monreal Ávila, (hermano de Ricardo Monreal, coordinador de la bancada de Morena), indicó que esta reforma «tiene su origen en diversas exigencias de la lucha estudiantil, ya que reconoce la urgencia de apoyar a los jóvenes que se encuentran en situación de vulnerabilidad laboral y educativa».
Se dijo que en México hay más de 31 millones de jóvenes de entre 15 y 22 años, lo que representa un sector relevante por su potencial; por ello, defendió que este apoyo es un “paso firme en la dirección correcta”