El Instituto de Información, Estadística y Geográfica del Estado de Jalisco presentó el balance de seguridad y justicia en el municipio de Tepatitlán de Morelos durante el año 2025, donde ha revelado cifras alarmantes respecto a los delitos que atentan contra la integridad de las familias y la libertad sexual, según los registros oficiales procesados, la violencia familiar y el abuso sexual infantil se posicionan como las problemáticas más frecuentes en el municipio.
El análisis pormenorizado de los datos arroja una radiografía clara de la situación actual. A continuación, se detallan los delitos registrados, ordenados por su incidencia total:

Violencia familiar: Este delito encabeza la lista con un total de 40 casos reportados, los incidentes se concentran mayoritariamente en zonas habitacionales, siendo el entorno doméstico el principal escenario de estas agresiones.
Abuso sexual infantil: Con 32 registros, este es el segundo delito de mayor impacto en el municipio, las autoridades han identificado puntos críticos en colonias como Centro, Comercial del Sur y Galerías, donde se han presentado denuncias formales.
Violación: En tercer lugar, se contabilizan 12 casos de violación, este delito se ha manifestado con una distribución geográfica dispersa, afectando la seguridad de las víctimas en diversos puntos del municipio.
Acoso sexual: Se han documentado 8 casos de acoso sexual, los reportes indican que este tipo de conductas ocurren tanto en espacios públicos como en entornos laborales.
Hostigamiento sexual: Se registra un total de 5 casos bajo esta modalidad, la cual implica el ejercicio de poder en una relación de subordinación real sobre la víctima.
Estupro: Finalmente, se tiene constancia de 3 casos de estupro, completando así el panorama de delitos que vulneran la libertad y seguridad sexual en la zona.

La mayoría de estos incidentes han sido clasificados geográficamente dentro de la zona «Interior» del municipio, con una concentración notable en colonias como Las Aguilillas, San Gabriel y la zona Centro, mientras que el bien jurídico afectado de manera predominante, más allá del patrimonio, es la integridad física, psicológica y la libertad sexual de los ciudadanos de Tepatitlán.
Tras un análisis exhaustivo de los datos de criminalidad, se han identificado patrones geográficos y temporales específicos que definen la situación de seguridad en el municipio, el reporte complementa las cifras totales de delitos como violencia familiar y abuso sexual infantil, enfocándose ahora en el «dónde» y el «cuándo» ocurren estos incidentes.

La distribución de los delitos muestra una concentración notable en sectores específicos de la mancha urbana, la colonia Centro se consolida como la zona de mayor riesgo, registrando la mayor cantidad de casos de abuso sexual infantil y lesiones dolosas. la actividad comercial y la densidad poblacional parecen incidir en la frecuencia de los reportes.
Las Aguilillas: Esta zona presenta una recurrencia preocupante en casos de lesiones dolosas y violencia familiar, situándose como el segundo foco de atención para las autoridades preventivas.
Capilla de Guadalupe: En esta delegación se ha observado un volumen considerable de reportes relacionados con delitos contra la integridad corporal y la libertad sexual.

Así mismo colonias como Las Calles de Alcalá, San Gabriel y Los Adobes también figuran en el registro, principalmente asociadas a delitos que ocurren dentro del entorno doméstico, por su parte el análisis de los horarios de comisión de los delitos revela dos picos críticos de actividad delictiva que requieren estrategias diferenciadas de patrullaje y vigilancia.
El primero de estos picos se ubica en la franja nocturna y madrugada, específicamente entre las 20:00 y las 02:00 horas, durante este periodo, se registra la mayor frecuencia de abusos sexuales y agresiones físicas, la oscuridad y la menor presencia de testigos en la vía pública son factores que facilitan la comisión de estos actos, especialmente en colonias como Lomas de San Miguel y la periferia del Centro.

El segundo periodo de alta incidencia ocurre durante el mediodía y la tarde temprana, entre las 10:00 y las 14:00 horas, llama la atención que un número importante de reportes de lesiones y violencia familiar se generan en este horario, lo que coincide con los periodos de mayor actividad laboral y escolar, sugiriendo que muchos de estos incidentes ocurren a plena luz del día.
Finalmente, es importante señalar que un porcentaje relevante de los registros (etiquetados como N.D.) carece de una hora exacta de ocurrencia, lo que indica que en muchos casos el delito es denunciado tiempo después de haber sucedido, complicando la determinación precisa del momento del ataque.
