Ante la llegada de la Copa Mundial de Futbol 2026, el Sistema de Tren Eléctrico Urbano (SITEUR) anunció un operativo especial del 11 de junio al 19 de julio para intentar mitigar el colapso vial que suele sufrir la metrópoli, sin embargo, el plan pone a prueba la verdadera resistencia de la infraestructura pública frente a la llegada de miles de turistas nacionales e internacionales.
De acuerdo con el organismo, las Líneas 1, 2 y 3 del Tren Ligero operarán con un incremento del 12.2% en su capacidad operativa, pasando de una oferta habitual de 24 mil espacios a casi 27 mil. Si bien el gobierno presenta este refuerzo de unidades como un logro de gestión, colectivos de movilidad señalan que el aumento de apenas 3 mil espacios adicionales podría quedarse corto frente a la magnitud del evento.

Con el fin de evitar que los aficionados queden varados tras los partidos en el Estadio Guadalajara, se contemplan las siguientes modificaciones horarias:
Días de partido en el Estadio: Las Líneas 1, 2 y 3 del Tren Ligero, Mi Macro Periférico y la Línea 5 Macro Aeropuerto extenderán su servicio hasta cuatro horas posteriores al término de los encuentros.
Días sin partido (Actividades del Fan Festival): Debido a los eventos programados en el Centro Histórico, el Tren Ligero ampliará su horario un promedio de dos horas, dependiendo de la agenda diaria.

Uno de los puntos críticos será la conexión con los recintos deportivos. SITEUR destacó que la Línea 5 Macro Aeropuerto, a través de su Ruta Troncal 01, permitirá trasladar a los usuarios desde el Aeropuerto Internacional de Guadalajara directo a la Estación Chivas de Mi Macro Periférico sin necesidad de transbordos.
Para intentar contener las aglomeraciones habituales, las autoridades prometen un operativo especial con personal en la estación Estadio Chivas y un esquema diferenciado de ascenso y descenso en las estaciones aledañas.

Aunque el discurso oficial afirma que estas medidas «refrendan el compromiso de ofrecer un servicio confiable», el operativo mundialista funcionará como un examen en tiempo real para un sistema de transporte público que, de manera cotidiana, ya opera al límite de su capacidad para los ciudadanos locales.