La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) hizo un llamado urgente para enfocar los esfuerzos nacionales en los problemas más apremiantes del país: la inseguridad y el estancamiento económico, esto ante los recientes hechos en Tapalpa, Jalisco que dejaron una ola de violencia a lo largo y ancho de todo México y que dejó más de 70 muertos.
A través de un comunicado de prensa, el sector empresarial manifestó que no es el momento adecuado para discutir cambios en las leyes electorales, calificando dicha intención como «riesgosa e inoportuna» debido al contexto de incertidumbre que atraviesa la nación.

Para la COPARMEX, una reforma electoral solo es válida si nace de la ciudadanía y fortalece a las instituciones democráticas, en lugar de profundizar la polarización social y destacó varios puntos críticos que justifican su postura:
Inestabilidad económica: La confianza de los inversionistas depende directamente de que existan reglas claras y certeza jurídica.
Impacto en el empleo: Cualquier señal de debilitamiento institucional podría frenar la llegada de capitales y limitar la creación de nuevos puestos de trabajo.
Compromisos internacionales: Una reforma que afecte la transparencia democrática podría poner en riesgo acuerdos clave como el T-MEC y el Acuerdo Global con la Unión Europea.
Falta de acuerdos: Por primera vez en la historia reciente, una propuesta de este tipo no nace del consenso ciudadano, lo que introduce riesgos de largo plazo.

La pretensión de iniciar este debate y plantear cambios institucionales ocurre en un momento especialmente delicado, con retos significativos en materia de seguridad, hechos violentos en distintas regiones, revisión de compromisos con socios comerciales, incertidumbre económica y las debilidades del Estado de Derechos. Ante este panorama, el país necesita estabilidad, eficacia institucional y resultados concretos, no discusiones que puedan generar mayor división.
El sector patronal enfatizó que cualquier debate sobre el sistema electoral debe respetar cinco principios fundamentales construidos desde la sociedad:
Autonomía total: Autoridades independientes con capacidad operativa y una estructura profesional permanente.
Pluralidad legislativa: Que se refleje la diversidad política y social del país.
Fiscalización sólida: Garantizar condiciones equitativas de competencia.
Inclusión de minorías: Evitar barreras que limiten la participación de nuevas fuerzas.
Certeza jurídica: Reglas claras, estables y previsibles.

Finalmente, la COPARMEX reiteró que el país necesita resultados concretos y estabilidad frente a los hechos violentos y la debilidad del Estado de Derecho.
«Cuidar el sistema electoral implica actuar con responsabilidad institucional y atender con prioridad los desafíos urgentes que hoy afectan la seguridad».